CUAL LIBRETO DE UNA PELÍCULA
Preso fugó luego de que cómplices balearan a un agente penitenciario

Policiales: En la mañana de ayer fue a recibir atención odontológica y al salir se concretó su escape. Quienes lo ayudaron se movilizaban en dos motocicletas y uno de ellos baleó al efectivo en un tobillo. Por suerte está fuera de peligro y el reo es intensamente buscado.
Un sujeto que se hallaba recluido dentro de la unidad penitenciaria de la localidad de San Cayetano logró fugar ayer momentos después de que recibió atención médica en un consultorio privado. Para lograr su escape contó con la ayuda de varios cómplices, quienes balearon a uno de sus custodios y lo liberaron.
La cinematográfica evasión tuvo lugar minutos después de las 12:20 de ayer en inmediaciones al cruce de avenidas Armenia y J.R. Fernández, en el barrio Industrial de la capital correntina.
Cerca de ese cruce existe un consultorio odontológico al cual, horas antes, había arribado un móvil del Servicio Penitenciario cuyos agentes trasladaban a Arle Roselvete Guerra de Campo (36), un reo que se encontraba recluido por una causa de “supuesto robo agravado por el uso de arma de fuego”, hecho ocurrido hace años en la fronteriza ciudad de Paso de los Libres.
El preso, de origen brasileño, fue atendido por un problema dental y luego debía retornar a la unidad carcelaria. Por ello uno de los efectivos se quedó con él mientras que su camarada se disponía a llamar al móvil del Servicio Penitenciario para que los busque. Pero en ese momento, como parte de una acción que evidentemente estaba planificada, el sujeto le pidió a su guardia que lo dejara ir al baño, para lo cual debía liberarlo de las esposas.
Cuando el recluso amagó con ingresar nuevamente al consultorio aparecieron en escena dos motocicletas: una moto de 125 cilindradas y otra de 110, ambas de color negro, en las cuales se movilizaban tres sujetos.
Aprovechando que el otro guardia se hallaba hablando por teléfono y que el brasileño no tenía sus esposas, uno de los motociclistas extrajo un arma de entre sus ropas y sin mediar mayores palabras disparó en varias oportunidades contra uno de los uniformados, llamado Miguel Ángel Rodríguez.
Uno de los disparos impactó en uno de sus tobillos y allí recién su camarada advirtió lo que sucedía. Por esta razón intentó perseguir a las dos motocicletas, en las que los tres sujetos y Guerra de Campo fugaron raudamente.
Según testigos, los dos motociclos aceleraron hasta tomar calle José Ingenieros y se internaron en la citada barriada capitalina para luego desaparecer.
De inmediato se dio aviso a la Policía sobre lo ocurrido, al tiempo que el penitenciario fue llevado de urgencia en un móvil particular hasta la guardia del Hospital Escuela. Allí recibió las primeras curaciones y se determinó que el proyectil lo hirió de gravedad pero sin poner en riesgo su vida. No obstante, en horas de la siesta fue sometido a una intervención quirúrgica y anoche permanecía internado en observación.
En pocos minutos la zona del barrio Industrial y sus cercanías se vieron pobladas de varios móviles policiales que patrullaban el lugar en busca de los malhechores, pero la acción oficial no arrojó resultado positivo.
Perfectamente planeado
El jefe del Servicio Penitenciario, Miguel Ángel Domínguez, no vaciló a la hora de afirmar que el escape del reo estuvo planificado.
“Es evidente que sabían que lo iban a llevar para atenderse la boca y manejaban los horarios en que lo trasladaríamos”, indicó el comisario general retirado.
El funcionario también destacó la frialdad con que actuaron los cómplices del evadido, “quienes portaban armas de fuego de grueso calibre y no titubearon a la hora de disparar al agente penitenciario que resultó herido”.
Horas después del incidente, Domínguez facilitó una imagen de Guerra de Campos a fin de que “la población, en caso de reconocerlo, dé aviso a las autoridades para lograr su detención”.
El delincuente que fugó posee 1,70 metro de estatura aproximada, ojos claros y actualmente tiene cabellos rubios. Como característica particular se destaca que solamente habla brasileño y en forma muy cerrada, dificultando su comunicación.
Pese a la pesquisa desplegada, hasta el cierre de esta edición el paradero del interno brasileño continuaba siendo un misterio y en su búsqueda interviene personal de la Dirección de Investigación Criminal, la Dirección de Investigación de Delitos Complejos y del mismo Servicio Penitenciario
Miércoles, 28 de julio del 2010
Locales
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